Falta eso de pasear un perro y ser feliz. Inventar ladridos y lenguajes nuevos. Saltar. Comer unas medialunas mientras Nellie McKay toca su piano y le da golpecitos. Seguro que podría ser bueno hablar con ella. Descifrar el arte de la risa. No, mejor no descifrar nada. Pasear ladrillos por las calles de Salta. Waf waf. Llenarse de picante la boca luego de comer empanadas. Waf. Nada de simbolos. De vasos de plásticos que sean el mundo o el abandono
. Nada de terapias para solucionar la falta de Dios. Sólo saltitos. Golpes al piano. Descubrir lo especial de cada momento especial. Sacar la lengua. Saber que cuando uno ama es verdadero. Luego uno termina siendo economista o pianista o esposo o escritor o cuidador de la puerta o de la cultura o el que esta a la derecha de la tía o el nieto más grande o miles de cosas or a good dog.
. Nada de terapias para solucionar la falta de Dios. Sólo saltitos. Golpes al piano. Descubrir lo especial de cada momento especial. Sacar la lengua. Saber que cuando uno ama es verdadero. Luego uno termina siendo economista o pianista o esposo o escritor o cuidador de la puerta o de la cultura o el que esta a la derecha de la tía o el nieto más grande o miles de cosas or a good dog.
1 comentario:
Sí, esa niñas así, con ese pelo del color del trigo y esa sonrisa dulce como las frutas dulces en las cestas de las granjas en el verano... esas así, embrujadoras del bien o del mal, son las que se roban los corazones... (aprieto los dientes).
Me gustó mucho tu blog, Papaya, y no ha sido un deber moral, para nada.
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