Quiero que me ames. Que los días que llueven, una de mis cuatro manos sostengan el paraguas mientras millones nos abrazan. Que el sol no se esconda nunca como en las primaveras de Berlín. Que mientras con dos pies bailo, con los otros dos saltemos por los techos. Quiero tus risas dibujadas en las mías. Que nuestras sombras no se distingan de nuestras sombras. Que ya no haga falta nombrarme otro ni siquiera nombrarme. No quiero mas un despertador a las seis y treinta y cinco de la mañana, sino caricias cuando un rayo del sol asesine a mi almohada. Necesito que me ames para poder creer en el hombre y no en la soledad. En la paz de los besos y no en la guerra de los labios. En la esperanza que trae cada caricia.
Quiero que me ames. Que todos los días intenten ser hermosos. Que los gritos de la ciudad no me duelan. Que las conversaciones sean infinitas e inagotables. Que mis brazos sean abrazos y mis palabras no sean vanas. Que el tiempo sea nuestro y no de los relojes. Necesito de la belleza de la alegría. De tu risa anunciando el sentido de cosas olvidadas. O la bonita manía de creer que las cosas del mundo nos hablan a nosot
ros.
ros.
Quiero que me ames, no porque sea débil sino porque soy hombre. Porque quiero ese poco de eternidad, paz y redenciones que prometen el arte y las ideas bellas que hacen que el hombre se mejore a sí mismo.
Quiero que me ames, porque estoy cansado de la muerte, del cielo fabricado, de las calles limpias o sucias pero que siempre llevan a las mismas calles. Quiero que me ames como si el hombre no hubiese muerto. Como si jamás nadie hubiese hecho sufrir a nadie. O como si ningún hombre hubiese matado a ningún hombre. Quiero que me ames con simpleza e inocencia.
Quiero que me ames, no para amarte, sino porque te amo. Tampoco por el aborrecimiento al vacío que sienten las almas que se saben arrinconadas por la soledad. Porque lo cierto no es que el mundo está partido, sino que lo partido es el mundo y que nosotros somos ese mundo disuelto.
Será entonces por ello que todo hombre, más alla de las diferencias, está hecho de pedazos. Será entonces por ello que no bastan las palabras y que todo deba reunirse y las almas encontrarse. Será entonces por ello que no hay razones, simplemente te amo.
Será entonces por ello que todo hombre, más alla de las diferencias, está hecho de pedazos. Será entonces por ello que no bastan las palabras y que todo deba reunirse y las almas encontrarse. Será entonces por ello que no hay razones, simplemente te amo.
